El corte por chorro de agua hidroabrasivo es una tecnología consolidada en estos sectores, pero la estrategia elegida para el pretaladrado inicial marca la diferencia a la hora de garantizar la calidad y la repetibilidad del corte.
Dos enfoques, un objetivo común
Tanto el pretaladrado mecánico con herramienta como el pretaladro a baja presión se crearon para evitar el inicio de la delaminación antes del corte a alta presión. Ambos funcionan, pero no ofrecen los mismos resultados en cuanto al tiempo y la repetibilidad del proceso.
Por qué elegir el pretaladrado mecánico: las 5 ventajas clave
1. Repetibilidad garantizada
El taladrado mecánico asegura un resultado constante, agujero tras agujero, lote tras lote. El proceso es controlado, estable e independiente de las variables típicas del chorro a baja presión.
2. Fiabilidad del proceso
A diferencia de la baja presión, que no siempre evita el inicio de la delaminación, la herramienta mecánica elimina el riesgo desde el principio, protegiendo la integridad del material compuesto.
3. Calidad superior en materiales críticos
La fibra de carbono y la fibra de vidrio requieren una precisión absoluta: el pretaladrado mecánico prepara el material para el corte waterjet sin tensiones internas ni microdaños.
4. Tiempo de ciclo reducido
Gracias a la eliminación de los tiempos de descarga de alta presión en el circuito hidráulico, el ciclo total es un 10 % más rápido que la estrategia con pretaladro a baja presión.
5. Proceso industrial más eficiente
Menos variables, menos incertidumbres, más productividad. Una solución pensada para quienes trabajan con miras a la industrialización y no solo a la creación de prototipos.